Las mascotas pueden ser nuestros mejores amigos, porque nos
brindan compañía, despiertan nuestros mejores instintos y forman parte de
nuestra familia. Existen muchos tipos de mascotas que puedes adoptar, desde las
más comunes (perros y gatos) hasta las más exóticas, como las serpientes o
tarántulas.
Dado que cada especie es diferente y exige una atención
distinta, en Salud180 te damos 10 consejos para proteger la salud de tu animal
de compañía, como los perros:
1.- Evita cargarlo constantemente: Trata de resistir esta
tentación, porque su cuerpo es muy delicado. Si lo haces, primero coloca una
mano sobre su parte posterior y otra bajo el pecho, levántalo con ambas manos y
mantenlo junto a tu cuerpo para que se sienta seguro.
2.- Horario para sus
necesidades: Establece una rutina regular de alimentación; si se trata de un
perro, sácalo de paseo con frecuencia para que haga sus necesidades,
especialmente cuando se despierte. Si le ves caminar en círculos o gimiendo
cerca de la puerta, son signos seguros de que necesita salir al exterior
rápidamente. En el caso de los gatos, recuerda que ellos defecan en la arena,
la cual debes cambiar cada 5 días.
3.- Cuida su higiene:
El cepillado regular es esencial para los perros jóvenes, debido a que elimina
el pelo muerto, la suciedad y los parásitos; además, estimula el aporte de
sangre hacia la piel, lo que genera un pelaje de aspecto más sano y brillante.
Utiliza un equipo especial para esta acción.
En cuanto al baño,
hazlo sólo cuando lo necesite, porque demasiados lavados pueden eliminar los
aceites esenciales de la piel, haciéndola más mate y menos impermeable al agua.
Para realizarlo, utiliza una bañera o la regadera, agua templada y un champú de
calidad. Frótalo, procurando que no le entre agua en los ojos y orejas. Sécalo
vigorosamente con una toalla y asegúrate de que tu mascota esté completamente
seca.
4.- Supervisa su
dentición y masticación: Para ayudar a que salgan todos los dientes y deje de
morder los muebles, tu cachorro necesitará algún objeto indestructible como
puede ser un hueso de goma o una pelota para masticar. Asegúrate de que estos
productos tienen el tamaño adecuado para que no los pueda tragar. Evita los
huesos de verdad, ya que pueden astillarse y asfixiarle. Para controlar el
sarro y la placa dental, es aconsejable nutrirlo con un alimento seco, ya que
le ayudará a aflojar los dientes de leche y acelerar así el proceso de dentición.
Si la boca de tu cachorro es muy sensible, ablanda la comida sumergiéndola
primero en agua.
5.- Una correcta atención sanitaria. Al adoptar una mascota,
se debe tener un control de las visitas al especialista. En el caso de los
cachorros, ellos son susceptibles a cualquier enfermedad contagiosa, por lo que
es aconsejable realizar una visita temprana al veterinario. Las primeras
vacunas se administrarán ya a las 6-8 semanas de vida. Para una protección
completa, deberás volver al veterinario para que éste le administre varias
inyecciones.
6.- Dieta y
ejercicio. Son vitales para el bienestar de tu mascota, sobre todo si se trata
de un perro o un gato. Al ser muy juguetones y enérgicos, debes asegurarte de
que realizan el ejercicio adecuado. También es el responsable de dar al animal
la nutrición que necesite desde el principio.
7.- Aprende a
detectar enfermedades: A menudo, puedes pensar que tu mascota no se siente bien
y una rápida visita al veterinario te ayudará a confirmar que algo no marcha correctamente.
Algunos síntomas son: pérdida de apetito, rechazo del agua, disminución o
aumento súbito de peso, lentitud o rechazo a jugar, micciones frecuentes o
escasas, heces con sangre o blandas, vómitos, salivación excesiva o respiración
irregular.
8.- Entrénalo: A
nadie le gusta un perro desobediente e incontrolado, por lo que al adoptarlo
puedes iniciar con su entrenamiento. Una de las primeras cosas que deberás
hacer es que reconozca su nombre. Utilízalo con tanta frecuencia como puedas
para llamar su atención: cuando le felicites y cuando le das de comer.
9.- Identifícalo:
Acostumbra a tu perro a llevar un collar blando desde el principio. Después de
un tiempo, añade una correa corta y ligera y déjate llevar por él sin tirar de
ella durante algunos días. El objetivo es acostumbrarle a caminar contigo sin
que tire. Si corre, o se retrasa, un suave tirón es todo lo que deberás hacer.
Quédate cerca de él para que no sienta deseos de soltarse.
10.- Viajes con tu mascota: La vida puede ser muy complicada
si no acostumbras a tu perro a viajar en coche. Primero, acostúmbrale a
realizar pequeños trayectos de 5 a 10 minutos en días alternos, y poco a poco
aumenta la duración de los viajes hasta que se sienta cómodo.
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