viernes, 30 de octubre de 2015

COMO HACER QUE TU PERRO DISFRUTE DEL PASEO ♥

El aseo periódico debe ser una parte saludable de la rutina habitual de tu perro; incluso puede ser divertido si lo inicias de cachorro y lo asocias con experiencias positivas.

El aseo periódico incluye cepillar el pelaje, cepillar los dientes, bañar al perro, controlar sus ojos, orejas y patas y examinar la piel. Si bien a tu perro tal vez no le agrade la idea, tú puedes lograr que lo disfrute.

Todo comienza con tu actitud. Si consideras estas actividades como un trabajo rutinario y eres brusco con tu perro, él percibirá eso. Haz que parezca emocionante y dale a tu perro muchos elogios cuando se quede quieto ante tu orden. También podrías ofrecerle una recompensa en alimentos por su buen comportamiento; lo ideal es un poco del alimento habitual de tu perro. Si comienzas cuando es cachorro, esos refuerzos positivos facilitarán el aseo cuando madure. Aprende cómo usar correctamente las herramientas de aseo que tu perro necesita. Si no sabes cómo, pueden resultar ineficaces e incluso dolorosas. Pide ayuda a alguien experimentado.

Aquí encontrarás sugerencias e indicadores que deberás tener en cuenta durante el aseo. Si adviertes cualquiera de los indicadores detallados, comunícate con tu veterinario.
Cepilla el pelaje. Para muchos perros, el cepillado del pelaje es una experiencia placentera. Hace sentir bien a tu perro y fortalece tu vínculo con él. Además, te brinda la oportunidad de observar de cerca su piel y pelaje. Busca la presencia de bultos debajo de la piel, erupciones, áreas sin pelo, llagas, y piel opaca y escamosa. Si bien unas pocas escamas pueden no requerir atención médica, deberás consultar con tu veterinario si encuentras algo inusual o si tienes dudas.
Cepilla los dientes. Utiliza una pasta dentífrica formulada especialmente para perros. Las pastas dentífricas para seres humanos contienen fluoruro u otros ingredientes que pueden dañar a tu perro si son ingeridos en cantidades excesivas.
Bríndale a tu perro muchos halagos por dejarte observar y limpiar sus dientes. Cuando examines la boca de tu perro, fíjate si tiene aliento fuerte, encías inflamadas y de color rojo o rosa fuerte o exceso de sarro en los dientes (manchas amarillas o marrones). Si sospechas que hay algún problema en la boca de tu perro, consulta con tu veterinario.
Baña a tu perro. Muchos perros disfrutan del agua, incluso para los que no, puedes lograr que asocien el momento del baño con una experiencia positiva. Haz que sea divertido y emocionante para tu perro y felicítalo por su buen comportamiento. Lee más acerca del Baño.
Controla sus ojos, orejas, patas y piel. Haz que todos los controles formen parte de una rutina. Recompensa a tu perro por quedarse quieto mientras te aseguras de que sus ojos estén limpios y libres de secreciones, que sus orejas no tengan olor fuerte o indicadores de infección, que sus patas no tengan cortes ni cosas pegadas y que su piel se encuentre libre de erupciones o bultos. Para datos extra, lee el artículo sobre Corte de uñas.


Con gran cantidad de elogios, una buena actitud y recompensas puedes convertir el momento del aseo en algo que tu perro esté esperando ansiosamente y eso lo hará más fácil para ti y para él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario